Hola un nuevo viernes, “Familia Lunulera”. Ya ha pasado otra semana y estamos demostrando de lo que somos capaces día a día. Nos encanta poder proporcionaros información útil que podáis aplicar en casa y que os sirva tanto para cuidaros, como para pasar un rato entretenido.

Días atrás, os hablábamos acerca de los cuidados que teníais que llevar con vuestras uñas, cómo limarlas y evitar que se despegaran o astillaran, os enlazamos ese artículo aquí por si se os escapó leerlo. Hoy os contamos cómo cuidar las manos de forma casera, ya que son un dúo inseparable y las unas sin las otras no lucen igual de bien.

En internet podemos encontrar todo tipo de “potingues” que podemos fabricar con ingredientes que seguro tenemos en la despensa, pero, ¿funcionan todos ellos? Supondréis que no y estaréis en lo cierto, ahí es donde os facilitamos el trabajo recopilando los que sí lo hacen y que ya hemos probado en primera persona para que vayáis «a tiro hecho».

Todos los tratamientos que realicemos en nuestras manos deben constar de tres fases para obtener su máxima eficacia. Estas son: limpieza (y más en estas circunstancias), exfoliación e hidratación. Os vamos a dar opciones para cada una de ellas.

LIMPIEZA:

La más básica y la más olvidada. Si bien es cierto que en el paso de la exfoliación lavamos las manos para retirar el producto, lo hacemos solo con agua, por lo que puede quedar algún resto de suciedad escondido.

Lavamos las manos con jabón y a conciencia durante al menos un minuto y frotando bien por las diferentes partes: entre los dedos, en las muñecas.

-También es el momento perfecto para limpiar bien nuestras uñas con un cepillo (si no tenéis uno especial, un cepillo de dientes nos servirá).

EXFOLIACIÓN:

En esta fase, vamos a proceder a retirar la piel muerta y las impurezas de nuestra piel y, aunque aquí nos centramos en las manos, podéis utilizar estas exfoliantes en cualquier parte del cuerpo que consideréis que lo necesita. Por ejemplo, en rodillas y codos que son zonas que tienden mucho a resecarse y no solemos cuidar.

-La exfoliante que hemos elegido es la muy fácil de preparar, pero está demostrado que es súper eficaz. Cualquier tipo de aceite nos sirve, pero mucho mejor si es de oliva o de coco ya que su poder hidratante es el más top. Mezclamos en un recipiente el aceite elegido y azúcar, que también puede ser blanco o moreno, y mezclamos hasta formar una pasta granulada. Los componentes tienen que quedar totalmente integrados.

Para aplicarla, vamos cogiendo la mezcla y frotándola por las manos poco a poco: parte superior, palmas y dedos. Cuando terminemos, nos las lavamos bien con agua, sin usar jabones para que nos quede la capa hidratante del aceite y nos las secamos a toquecitos.

HIDRATACIÓN:

Os vais a dar cuenta que, con la exfoliación, vuestras manos ya están mucho más hidratadas, pero es el momento justo para darles un chute extra, ya que al haberlas exfoliado penetrará mejor cualquier producto que apliquéis inmediatamente después.

-Para la hidratante casera os vamos a dar dos opciones, una con aceite de oliva y otra con aceite de coco para que podáis hacerla sí o sí. En la primera mezclaremos dos dedos de un vaso de aceite de oliva con una yema de huevo. Para la segunda exprimiremos el jugo de medio limón en otros dos dedos de aceite de coco. Ambas pueden conservarse una semana en la nevera.

Basta con aplicar un poco de la preparación a modo de crema hidratante y dejar secar, pero si queréis maximizar su efecto, podéis aplicar una cantidad más generosa y tapar durante media hora (con unos guantes de cocina, por ejemplo). Es muy importante no lavarnos las manos justo después para que pueda penetrar totalmente.

Esperamos que os hayan gustado estos trucos y que nos lo contéis si los realizáis. Podéis subir vuestra historia a Instagram etiquetándonos para que podamos verla y compartirla. No olvidéis seguirnos en redes sociales, esperamos que paséis un finde estupendo y mucha fuerza. ¡Estamos en la recta final!

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